lunes, 30 de marzo de 2015

l o s m i n i c u e n t o s



Hoy, en que parece ser motivo de éxito lograr cientos o miles de amigos –virtuales-  yo estoy muy  contento de tener un amigo.  Un “amigo virtual”. Quién no solo ha compartido su vasta y excelente producción polifacética, sino que en más de una oportunidad ha oficiado de consejero, una especie de maestro.
 Bueno, por lo menos así lo siento yo.
A mediados del 2013, Teodoro me puso en conocimiento del concurso anual de Minicuentos, organizado por el programa La Máquina de Pensar 1050 AM y convocada por ANTEL y Biblioteca Nacional.   Me interiorizó de los requisitos y de las características de los  Minicuentos.
 Según Pablo Silva Olazábal: “la oportunidad de imaginar una gran historia en pocas palabras”.  Máximo 160 caracteres.  
El Blog de Teodoro me permitió conocer sus poesías, sus relatos y cientos de Minicuentos.   Por supuesto mucho más,  ya que a Don Teodoro, parecería que nada de lo concerniente a la cultura y al arte le es ajeno.
Finalmente, aunque con dudas me animé. Presenté solo ocho Minicuentos y tuve la fortuna de que seleccionaran y publicaran tres de ellos.
Luego, pasó a ser un entretenimiento y cada tanto me regocijo con ellos.
Muchas Gracias Teodoro!!! 

LOS  3  MINICUENTOS

Sorpresivamente se abrió la tumba, de ella no emergió nada. No me extrañó, sucedió lo mismo cuando logré abrir la mía.

La multitud que inundaba aquella avenida se dispersó  asfixiada por los gases lacrimógenos. Él no tuvo problemas, el féretro estaba herméticamente cerrado.

Su amor se consumaba cada noche sobre las aguas del lecho de aquel río. La cruel sequía fue la causa de su divorcio.

O T R O S

Luego de años de arduo trabajo en pos de su ideal literario, obtuvo el 1er. premio del concurso de Minicuentos. Al fin llegó su hora. Se suicidó.

Ambas correteaban saltando de una a otra. La más joven resbaló cayendo al vacío desde aquella nube. Y se mató.

No fue casual que al finalizar aquella fría noche de un treinta de Junio naciera mi primo Julio.

La tempestad pasó. El Ministro habló de pérdidas millonarias. Testigo del drama un Mickey de trapo que entre agua y lodo muestra el barro humano que no mencionó.

Hijo de arrabal sueña en el zaguán un patín de un solo rulemán, desayuno de basural, mea la calle y roba el celular. La TV dijo: bajar la edad de imputabilidad.

San Pedro lo recibió con un halo angelical en una mano, en la otra el llavero. Abelenda no dudó en la elección.

Si dios no existiera, dios lo tendría que crear. Como dios no existe, no se preocupó por tal banalidad.

Aquel ateo al morir se encomendó a dios. El castigo divino lo condenó a la inmortalidad.

Los dioses concedieron al anciano su deseo de volver a vivir su vida con la experiencia ya adquirida. Pobre niño nació viejo.


 

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